Homenaje a la nostalgia soviética en La Habana

LA HABANA (AP) — En el restaurante privado más nuevo de La Habana no se sirve arroz, frijoles ni plátanos fritos. Se puede pedir un mojito, pero en vez de ron lo preparan con vodka. Los meseros hablan ruso y los clientes deben pedir sus alimentos en ese idioma, pero nadie debe preocuparse: el menú en este restaurante estilo soviético viene con la traducción y guías de pronunciación. Nazdarovie, brindis ruso que equivale a “¡Salud!”, se inauguró el viernes con un menú estrictamente eslavo, como borsch (una sopa de verduras que debe su color rojo a la remolacha) y los varénikes ucranianos, prepa...



Nazdarovie: New retro-Soviet restaurant a nod to nostalgia for ties between Havana and Moscow

There's no rice, beans or fried plantains at Havana's newest private restaurant. You can order a minty mojito, but it'll come mixed with vodka instead of the traditional white rum. The waiters speak Russian, and patrons are expected to order in that language if they want to get served. But don't worry, the menus at this retro-Soviet restaurant come with translations and pronunciation guides for the non-initiated. Nazdarovie, which is named for the popular Russian toast and opened Friday, is all about Slavic fare like bowls of blood-red borscht and stuffed Ukrainian varenyky dumplings, hand-rol...



Nostalgia

¿Se puede sentir nostalgia por lo que no se vivió en carne propia? ¿Nostalgia por lo vislumbrado? Se puede, obviamente. Yo siento nostalgia por la Unión Soviética. O mejor dicho, por la imagen que tuve —que tuvimos— de la Unión Soviética. Porque con los años nos enteramos de que aquello que nos mostraron era en alguna medida una construcción. Aquel paraíso de niños rubios y sonrientes, caminando hacia la escuela por avenidas futuristas, saltando en floridos campos, lanzando bolas de nieve y patinando en lagos helados… aquel paraíso era en última instancia solo una cara de la moneda, la más her...



Believe the propaganda. Nazdarovie! is great!

As improbable as it may sound, one of today’s hottest new restaurants in Havana serves up Russian cuisine. Located right on the Malecon, Havana’s glorious seafront avenue, a stone’s throw away from the Prado, and three floors up, lays Nazdarovie! (the Russian expression of “cheers” or “to your health”!) Once you have huffed your way up the tiny stairs,you will find yourself in a heavenly oasis of rich wood furnishings, a long welcoming bar and a wall of Soviet-era propaganda posters.This was certainly worth the hike! Wait, there’s more. Have a look outside on the balcony where, weather permi...



NAZDAROVIE SOVIET STYLE, CUBAN FINESSE

I never really knew the Cuba from the days of Soviet support. My first memories of the island belong to a time that is very close to the Great Change, when we were already starting to see that what had at one point been rock-solid was about to fall apart. Nevertheless, my memories do include a lovely apartment in Santa Clara, the home of a couple who had gone to school in the USSR, and which I used to visit frequently at the end of the 1980s. Today, as I walk into the Nazdarovie Restaurant, I feel that I am again being enveloped in a welcoming and sweetly exotic embrace. At the door on the g...



Un trozo de Rusia en Cuba

Dobro pozhalovat (bienvenido) no son las palabas que uno espera escuchar en el malecón habanero, bajo la vista insomne del faro del Morro. Pero así reciben, desde hace unos meses, a cada visitante que llega al número 25 del paseo marítimo de la capital cubana. Como si de pronto se esfumaran los 9550 kilómetros que separan La Habana de Moscú, entrar en Nazdarovie (na zdarovie, a su salud, es la frase rusa que se utiliza al beber) es brindar por un reencuentro, un viaje directo a la memoria colectiva de las decenas de miles de cubanos que estudiaron o vivieron en Rusia y otras ex repúblicas sov...